Me desquicias

Me desquicia no poder salir por la puerta de atrás,
quedarme encerrada en tu habitación.
Y que tú ya te hayas ido.

Tener que dejar de escuchar música porque suenas en cada canción.
Me desquicia no poder entrar en esa carpeta de fotografías de mi móvil porque cada imagen me cuenta tu historia.

Me desquicia que todos mis ríos aún desemboquen en ti y que todos mis caminos me lleven a tus ojos cuando preferiría que me llevasen a Roma.
Me desquicia conjugarte en mis verbos y que cualquier continente me lleve a tu contenido.
Me destroza hundirme en los brazos de otros y no encontrarte, porque no encontrarte desenmascara que te estaba buscando.
Me desquicia que me arranques más llantos que sonrisas y verte en todo lo que no tiene nada que ver contigo.
Me desquicia que aún me ganes, más por mi derrota que por tu victoria. Porque me gusta que ganes, siempre, pero no que me derrotes. Me desquicias, porque no te quiero conmigo y por eso me quiero menos sin ti.
Me desquicias porque aún te recuerdo y los días van sumando y el resultado es que cada vez tiene menos sentido recordarte. Y por eso me desquicio.
Así, aún con todas mis fuerzas, me desquicias porque mi sombra aún te anhela
y no tengo forma de despegarme de ella.