Las guarras son competencia desleal

Las guarras son como Ryanair. Muchísima gente las consume porque se venden barato.
Aunque sean una mierda. Aunque sean la escoria del sector. Juegan sucio y ganan siempre.
Ryanair te pone condiciones inmorales, te pone trabas, es de mala calidad, utilizarla puede tener sus peligros y desventajas. Pero se usa. Porque es barata y fácil.
Exactamente igual que una guarra.

El resto de compañías lo dan todo por venderse bien. Cuidan su imagen. Tienen calidad. Lo cubren todo. Pero son caras, y poca gente las usa.
Eso sí, cuando se usan, lo primero que viene a la cabeza es “Qué diferencia. Esto es calidad, y no lo de Ryanair”. Hasta nos sorprenden sus virtudes.
Exactamente igual que una tía que vale la pena.

Ryanair es competencia desleal, las guarras también. Y eso todos lo sabemos… menos ellas. Ellas piensan que son usadas por su atractivo irresistible. Irresistible, igual que el precio de los billetes de Ryanair.
Eso sí, una vez las montas -a las guarras o a la compañía- te das cuenta de que todo es como el tipo que vende panfletos durante el vuelo: No callan, venden humo, y si apuestas por ellas lo más seguro es que no te lleves nada.

La pena es volar casi siempre con Ryanair y hacerlo contadas veces con el resto de compañías.
Aunque pensándolo bien… quizá hasta sea bueno, porque cuando se encuentra una tía de calidad todo esfuerzo habrá valido la pena.
Y quizás después se vuelva a volar con Ryanair, pero siempre recordando la calidad de la experiencia con esa otra compañía.

En definitiva, la existencia de la competencia desleal puede incluso estar bien, porque eso hace que el resto de compañías que actúan con dignidad se esfuercen por ser mejores y así evidenciar aún más su calidad.

Recordad:
La calidad es buena, y aunque cueste conseguirla, cuando se disfruta de ella todo lo demás es mierda.
Exactamente igual que una guarra.